La emergencia climática y la inestabilidad geopolítica han puesto de manifiesto la peligrosa vulnerabilidad del suministro energético en España y en otros países de la Unión Europea. Tras la pandemia mundial y la posterior invasión de Ucrania por Rusia, vimos cómo el mercado energético europeo sufría una escalada de precios histórica, poniendo en entredicho la débil autonomía energética de los países miembros. Esta situación afecta, en gran medida, a empresas, industrias y a grandes consumidores de energía que tienen que hacer frente al problema sobrevenido del precio de la energía, lo que lastra gravemente su competitividad.

Durante los últimos años, una de las fórmulas para hacer frente a esta situación, y que crece de forma imparable, es la formalización de contratos de compraventa de electricidad a largo plazo. Denominados PPAs, estos acuerdos permiten que la industria o la gran empresa pueda contratar un suministro de electricidad renovable, a largo plazo, y asegurando un precio fijo, estable y asequible.

No hay que olvidar que España es uno de los mercados más importantes del mundo en este segmento. La estabilidad del país, la madurez de su sector renovable y los recursos de los que dispone, privilegiados en sol y viento, hacen que sea un destino atractivo para las empresas que buscan formalizar un acuerdo de este tipo. De hecho, España ha sido en 2024 el segundo mercado mundial más atractivo en PPA, según el índice global Recai (Renewable Energy Country Attractiveness Index), que elabora la consultora EY, solo por detrás de Alemania.

Muchas empresas procedentes del sector de los centros de datos están instalándose en España, al albor de las oportunidades que ofrece nuestro país como, por ejemplo, una ubicación geográfica estratégica y contar con una energía asequible, renovable y de proximidad a las instalaciones. De hecho, la Asociación Española de Data Centers (Spain DC) prevé que la demanda de centros de datos en España crecerá un 90% hasta 2028 según refleja el 'Estudio de la demanda e impacto de los data centers en España', elaborado en colaboración con Accenture.

Para este sector, la formalización de contratos de compraventa de energía a largo plazo y con garantías de origen, que certifiquen el origen renovable de la generación de energía, es una fórmula atractiva y con potencial interés para incrementar la competitividad y asegurar la viabilidad a largo plazo.

Entre las principales ventajas de los PPAs para los centros de datos, figuran la posibilidad de controlar el gasto energético, reducir la factura y eliminar riesgos en los precios. Se trata de asegurar un precio fijo y a largo plazo, que permite que el suministro eléctrico y su precio se desliguen del vaivén de los mercados internacionales. Además, supone poder acompañar a las empresas que hacen uso de sus instalaciones en su proceso de descarbonización contribuyendo a un suministro eléctrico sostenible.

Statkraft, empresa de origen noruego y presente en España desde el año 2018, es un referente en el mercado europeo de los PPAs y ofrece soluciones a medida que se adaptan a la curva de consumo de cada cliente y a sus necesidades de suministro.

Entre sus clientes, cuenta con auténticos referentes en sectores como distribuidores de hostelería y supermercados; fabricantes de aluminio y acero; industria alimentaria; parques de atracciones; textil; construcción de madera; bienes de consumo, cerámica, entre otros.

Durante los últimos años, la compañía cerró alrededor de 85 contratos en España, lo que supone un volumen de energía comprometido en PPAs de 50 TWh. Estas transacciones están respaldadas por una cartera diversificada de 2,1 GW de potencia instalada solar y eólica.