Iron Mountain inaugura data center en Madrid. El campus de Iron Mountain Data Centers en la capital combina 79 MW de capacidad crítica escalable con conectividad fluida y de alta capacidad mediante fibra y peering local. Ubicado dentro del extenso campus del Parque de San Fernando y enclavado en la red troncal de fibra entre Barcelona y Madrid, este primer centro de datos con 4.000 m², construido específicamente para este fin, se beneficia de una conectividad excepcional y opera con energía 100 % renovable.
Michael Goh, Director General de Iron Mountain Data Centers para EMEA & APAC, afirma: “Estamos encantados de inaugurar nuestro centro de datos en Madrid, prueba del liderazgo de la ciudad como principal centro de datos del sur de Europa. Madrid tiene grandes factores a su favor para este liderazgo: una economía sólida, un sector inmobiliario de primera categoría y un próspero sector de energías renovables, que junto con su ubicación estratégica que conecta continentes, la posiciona a la perfección como el principal punto de intercambio de datos intercontinental de la región. Nos enorgullece contribuir a este crecimiento, a la vez que invertimos en el talento local y fomentamos la próxima generación de líderes en centros de datos”.
- Infraestructura escalable y compatible: el nuevo campus de centros de datos de Iron Mountain es expandible hasta 79 MW, con potencia asegurada de 131 MVA en una superficie de 60 000 m², lo que proporciona una infraestructura escalable, lista para la IA. Además, cumple con los rigurosos estándares ISO (27001, 50001, 14001, 9001).
- Conectividad de alta capacidad y neutralidad de operador: al estar ubicada en la red troncal de fibra Barcelona-Madrid, garantiza un acceso a la red robusto y diverso a múltiples proveedores.
- Experiencia en centros de datos globales: Iron Mountain tiene más de 25 instalaciones en tres continentes
- Operaciones sostenibles: Los centros de datos de Iron Mountain priorizan las operaciones sostenibles utilizando energía 100 % renovable, refrigeración mediante circuito cerrado, lo que minimiza el consumo energético y permite a los clientes reducir significativamente su huella de carbono.